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NO al estrés de tu gato al ir al veterinario

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¿Tu gato odia ir al veterinario? Si es así, no estás solo. Un gato estresado y ansioso a menudo equivale a un padre de mascota estresado. Y desafortunadamente, en un intento por evitar la experiencia indeseable de llevar a sus gatos al veterinario, muchos se saltan los chequeos médicos por completo. Pero, el problema con esto, es que las visitas regulares al veterinario, son una medida preventiva que puede detectar y tratar problemas de salud antes de que progresen. Por eso, en Gabrica como expertos en mascotas, nos gustaría ofrecer algunos consejos para que puedas evitar el estrés de tu gato al visitar el veterinario.

Por qué a los gatos no les gusta ir al veterinario

Para comenzar, es necesario que sepas por qué a tu gato no le gusta ir al veterinario. y lo cierto es que tu pequeño y peludo compañero, probablemente no sea un gran admirador de una serie de factores estresantes que intervienen en una visita al veterinario. Por naturaleza, los gatos son criaturas independientes y sensibles a las que les gusta la rutina. Les encanta tener espacios para esconderse y la posibilidad de escapar si se sienten amenazados. Por lo que visitar al veterinario tiende a ir en contra de todos sus instintos naturales.

Además, una visita al veterinario incluye el temido viaje en carro, sonidos y olores desconocidos, manejo incómodo o desconocido y quizás el recuerdo de experiencias negativas anteriores. Y si bien algunas de estas cosas están fuera de tu control, hay varias formas de disminuir la ansiedad que experimenta tu bola de pelo cuando van al veterinario.

Tips para evitar el estrés de tu gato al visitar al veterinario

1. Crea una experiencia de transporte positiva

La mayoría de los gatos naturalmente no aman su transportín. Si tienes un gato, entonces probablemente hayas tenido el placer de intentar meter a tu gatito que no coopera en su transportador, solo para que lo odie aún más. Pero al igual que los perros, los gatos pueden ser entrenados, hasta cierto punto, para tolerar o incluso disfrutar de su transportín.

Para hacerlo, intenta colocar una manta y un juguete dentro del transportín y déjalo en una de las habitaciones de la casa que más frecuente tu gato para que lo explore.

Además, una buena idea, es rociar sobre las mantas y cada esquina del transportín 15 minutos antes de permitir que tu gatito se acerque, algunas aspersiones de las Feromonas para gatos Feliway, este producto es natural y ayuda a generar un estado de calma en los felinos, haciéndolo sentir cómodo, seguro y tranquilo durante el paseo.

Así tu gatito será capaz de asociar sensaciones positivas con su transportín y lo verá como un refugio y un espacio seguro, por lo que, será menos probable que se resista cuando llegue el momento de visitar al veterinario.

Por otro lado, es adecuado que elijas un transportín lo suficientemente grande como para darle espacio para que se dé la vuelta, pero tampoco demasiado grande como para que se mueva innecesariamente cuando lo lleves allí.

Los transportines que se abren desde arriba también pueden hacer que colocar a tu gato en su transportador sea un proceso mucho más fácil y menos estresante, y además, permiten que el veterinario complete parte del examen mientras el gato permanece en la seguridad de su transportín. También recuerda que cuando levantes el transportín, debes sostenerlo con las dos manos por la parte inferior, en lugar de por el asa, para disminuir la sensación de balanceo que tu gato experimentará.

2. Introduce lentamente el concepto de viajar en carro

En primer lugar, debemos mencionar que nunca debes viajar con tu gato fuera de su transportín. No sólo es potencialmente inseguro para él, sino que probablemente sea peligroso para ti, ya que es probable que un felino asustado salte y podría arañarte.

Una vez que tu gato haya comenzado a acurrucarse en su transportador, es hora de introducirlo gradualmente en el carro. Como cualquier entrenamiento, este proceso puede parecerte un poco tedioso, pero vale la pena el esfuerzo, ya que puede reducir en gran medida la ansiedad que experimenta tu gato durante un viaje en el carro.

Antes de comenzar, aplica algunas aspersiones del spray feromonas para gatos feliway en el carro y asegúrate de tener a mano muchas de las golosinas favoritas de tu gato y colócalo en el carro (dentro de su transportín, por supuesto) con la puerta del carro abierta. Dale un snack. Y luego sácalo del auto y dale otra golosina. Repite este proceso varias veces, no tiene que ser todo el mismo día, hasta que notes que el gato se siente cómodo.

Luego, practica cerrar la puerta del auto. Cerrar la puerta solo contribuirá a que se sienta atrapado, por lo que será útil continuar con este paso suave y lentamente. Cada vez que la puerta se abra y se cierre, dale una golosina. Entonces es hora de encender y apagar el auto, ofreciendo un snack cada vez.

Finalmente, avanza hasta conducir distancias cortas, como dar la vuelta a la manzana o al vecindario, ¡con golosinas de por medio! De manera lenta pero segura, es de esperar que tu gato se adapte a los paseos en carro.

3. Prepáralo para la sala de espera y el examen

Como mencionamos antes, el consultorio del veterinario es un entorno y una experiencia agitada para la mayoría de los gatos, algunos de los cuales no se pueden controlar. Sin embargo, hay algunas maneras en que puedes reducir el estrés de tu gato una vez que lleguen al veterinario.

  • Enséñale a tu gato a tolerar que lo toquen. Con suerte, has comenzado este proceso cuando era un gatito o era nuevo en tu casa. Pero incluso si no lo has hecho, los gatos pueden ser entrenados para tolerar que los toquen. Practica sostenerlo y levantarlo. Y haz que tus amigos hagan lo mismo para que se acostumbre a que los extraños la toquen.
  • A la mayoría de los gatos no les gusta mucho que les toquen las patas. Puedes desarrollar su tolerancia al manejo de las patas sujetando cada una de sus patas y presionando suavemente cada dedo de su patita. Asegúrate de recompensarlo con golosinas y elogios.
  • El día de la visita, evita dar de comer a tu gato unas horas antes de la cita. De esta manera, tendrá hambre y es más probable que disfrute de las golosinas que le ofrecen en el consultorio del veterinario.
  • Antes de ingresar a la clínica con tu gato, tómate un segundo para observar la sala de espera y observa si hay mucho alboroto o si los perros ladran. Si es un poco caótico, pregúntale a la recepcionista si tú y tu gato puede esperar en una habitación separada ¡Y no te olvides de llevar el spray de feromonas! Un par de aspersiones mientras esperan puede ayudar a aliviar sus nervios.
  • Sobre todo, si deseas que las visitas al veterinario sean menos estresantes para tu gato, es importante que tu sigas siendo una presencia calmante y libre de ansiedad para tu felino. Los gatos pueden captar la energía que emites, y sentir que estás estresado solo aumentará su estrés.

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